Páginas vistas en total

jueves, 6 de febrero de 2014

ALVARO Y EL CAPITÁN. CAPITULO 3

Hoy es un día muy especial en casa. Todos se apresuran con nerviosismo evidente. se afanan de un lado para otro, sin rumbo definido, pero con una misión conocida, todos. Bueno, todos no. Yo desde mi carrito vigilo y audito los movimientos de los demás. No se como ni por que, pero me huele que será, uno de esos días de los que no me olvidaré nunca.

Papa y mama, están muy ajetreados. Llevan dos días, ordenando cosas, limpiando y sacando nuestras mejores galas, para recibir a una persona, que  por lo que se ve es muy importante.

Yo no lo he visto nunca, pero en casa se le tiene muy presente y se habla mucho de el.

Papa está más contento de lo normal, últimamente lo veo con una gran sonrisa en la cara. El me dice, que la sonrisa es una buena medicina y que te hace parecer más guapo y fuerte. Por eso yo sonrío a todas horas.

Mama seguía atareada y canturreando con los auriculares puestos. Siempre escucha música, algunas veces una muy rara que no entiendo, pero como la veo contenta, no le digo nada y solo le sonrío.

Pasa un rato largo, como de casi una espera de Bibi. De pronto aparece la cabeza de papa, con su "cucu" de costumbre y me asusto. Me entra una risa nerviosa y papa sigue con lo suyo, "cucu". Este hombre no tiene remedio, sabe como hacerme reir, jejejeje¡¡¡

Me coge y me sienta en sus rodillas, huele muy bien y tiene la cara muy suave, ( ya no me pincha, con esos pelos blancos que le salen en la cara y que le hacen tan mayor).

Me trae mi ropa favorita la de las grandes ocasiones, unos vaqueros  ajustaditos a mi pañal, que me quedan como un guante y mis botas favoritas, las que me regalo mi tito Javi. Para redondear me pone el polo molón que el tito Oscar me trajo de su trabajo. "me ha prometido montarme en el camión rojo y tocar la sirena para mi". Lo que pasa es que todavía soy muy pequeño y tanto ruido no es bueno.

A donde iremos?
 Mama también se ha puesto muy guapa, huele como si hubiera dormido tendida en todas las flores del jardín. Y lleva un vestido muy chulo, con muchos colorines. Definitivamente mi mama es la mas guapa. Me quedaría horas mirándola y no me cansaría nunca.

Papa me monta en mi carrito y salimos a la calle, hace un día esplendido, el cielo esta muy azul y el disco amarillo está precioso, pero hoy no me quema. En la calle huele muy bien, es un olor que dice mi papa, que no hay en ningún otro sitio y que solo se da en Sevilla en Primavera.

- A que huele papa?
- Al despertar de Sevilla después del invierno, pequeño Alvaro.
- Huele como si todas las flores del mundo hubieran nacido aquí.
- Así es pequeño. Huele a azahar, a primavera. Este olor es el comienzo de la época más bonita de tu ciudad.

- Y a donde vamos? papa.
- Vamos a encontrarnos con un viejo amigo que viene a visitarnos.
- Y quién es ese amigo? Lo conozco?
- No lo conoces, pero has oído hablar de el. Te acuerdas del Capitán?
- EL Capitán Leo?
- Si el mismísimo Capitán Leo.
- Cáspita¡¡¡ por fin voy a conocer en persona al Capitán Leo. 

Papa me ha hablado mucho de el y me ha contado muchas batallas que ha librado. Me encantaría hacerme una foto con el y que me la dedique.
Es mi super héroe favorito. Ha logrado el sólito, matar al bicho más malo que la historia ha conocido.

Estás contento? Pequeño Alvaro.
Una gran sonrisa ilumino mi cara. Claro papa, ya sabes que tengo hasta una camiseta con su cara colgada en mi habitación.

Llegamos a un sitio donde había mucha gente y a lo lejos, alguien levantó una mano y llamo a mi Papa.

Juanlu¡¡, sonó a lo lejos. Mi Papa se giró y una sonrisa nerviosa iluminó su cara.
Se dirigió dando grandes zancadas y se abrazó a un hombre, tenía barba como antes mi papa. Se quedaron mucho tiempo abrazados y diciéndose cosas al oído que nadie escuchábamos.

Mientras mi mama, le daba un beso a una mujer, muy guapa, hablaban animadamente y se reían mucho. Se ve que estaban muy contentos de encontrarse.

De repente Papa, me levantó del carrito y le dijo al otro señor.
Julián, este es Alvaro mi pequeño.
Julián me cogió entre sus brazos y me dijo al oído ( tenia ganas de conocerte hombretón. Tu tienes que cuidar de papa, verdad?).
Yo lo miré muy serio y empecé a reir. Por aquella época, no sabía hacer muchas cosas más. Pero si hacía eso, la gente que había a mi alrededor, se ponía contenta y a mi me gusta ver a la gente contenta.

Papa me dejó en los brazos de Julián, (que resulta que era el papa del capitán), no sabía que los superheroes tuvieran papa?

Y lo vi dirigirse hacia la mesa que teníamos detrás, se acercó a la cabecera donde había una niña muy guapa, y un niño pequeño.

Papa beso a la niña y sonrió. Pero con el niño fue distinto. Papa se quedó quieto, se miraban fijamente, a los ojos. La tensión se cortaba en el aire. Por que papa estaba tan serio? le tenía miedo?.

Mientras Julián los miraba y sonreía. Me dijo, es normal, cada vez que se ven los dos se ponen muy nerviosos. Se quieren decir tantas cosas que las palabras no les salen.

De repente comprendí, que ese niño pequeño, de pelo negro y rizado y grandes ojos. Era el capitán Leo.
Empecé a removerme y a protestar. En ese momento papa y el capitán me miraron y esos ojos enormes me atravesaron, me examinaban y me hablaban sin decir nada.

Papa me cogió de los Brazos de Julián y me presento al Capitán. Llevaba una camiseta negra con un señor con casco negro.
Mira Leo este es Alvaro mi hijo. Tenía ganas de que lo conocieras.
El capitán me miraba. Se levantó y se colocó delante mía. Miraba a su papa y a su mama y después ami alternativamente. En un momento dado, levanto la manita y la poso en mi cara. Una leve sonrisa broto de sus labios. Su manita era suave y pequeña. Yo me preguntaba como este niño había derrotado al ser más terrible del mundo, siendo tan pequeño.
Se sentó de nuevo en su silla y papa le preguntó si quería cogerme. El asintió con la cabeza y papa me sentó en sus piernas. Me miraba con una sonrisa eterna, pero no decía nada. 
"Es sorprendente como con una mirada se puede transmitir tanto".
Todos nos miraban con atención y en silencio. De repente el Capitán me miró y me dijo.
-¿Quieres jugar a la pelota?.
Todos rieron con una carcajada.
Leo, Alvaro es muy pequeño todavía para jugar a la pelota. 
Se le vio un poco decepcionado.Pero rápidamente, le dijo a mi papa, quieres jugar a la pelota?

Claro que si Capitán. Le dijo mi papa.
Salimos al patio,  a jugar con el capitán, mientras mama, la mama de Leo y Aloma se quedaban hablando animadamente.

Nos quedamos un buen rato, el capitán no se cansaba nunca de jugar, siempre quería más y más,  yo sin embargo ya tenía hambre. Era el momento para mi Bibi de cereales, que tanto me gusta. En un momento dado, escuchamos la voz de mama. 
- Vamos a comer¡¡¡

Estábamos todos muy felices y con mucha hambre. No sabía que jugar a la pelota diera tanta hambre?

Estuvimos un largo rato, charlando animadamente, hasta que empecé a tener sueño. Mi mama, le dijo a mi papa, que si quería darme un paseo en mi carro. Ya que me pongo muy pesado, cuando quiero dormirme. 
Papa me cogió en volandas y me acostó, yo bostezaba mucho, (ahhhh¡¡¡) Dios que sueño tengo¡¡

Te vienes Capitán? Le dijo mi papa a Leo, vamos a dormir a Alvaro. 
El capitán cogió a mi papa de la mano y salimos hacia un parque cercano.El capitán iba con su pelota debajo del brazo. Papa hablaba animadamente con el Capitán y le contaba sus batallitas, jejeje¡¡

 Hasta que llegó un momento en que el calorcito de la tarde y mis ganas de dormir hicieron su trabajo.
Me quedé dormido. Solo tengo vagos recuerdos de la tarde, pero siempre recordaré la mirada del Capitán.La mirada del León. 

Si era pequeño¡¡. Si era un niño¡¡.Pero es mi héroe favorito.

Ahora el Capitán es un gran amigo mío, tanto como de Papa y hablamos muchas veces por la pantallita del Paipi de papa. 
Papa me ha dicho que este verano, cuando el disco amarillo, queme más aquí en Sevilla, iremos a verlo a su casa.
Ya tengo ganas de que el disco amarillo, queme más. Tengo muchas ganas de ver a mi amigo el Capitán. 








martes, 28 de enero de 2014

NANA AL LUCERO DEL ALBA

Cuéntame Lucero mío 
Cuéntame amor verdadero
Dime que te inquieta hijo
que yo alejare tus miedos.

Tu padre que tanto te quiere
Tu padre que todo lo puede
bajara la luna del cielo 
para qué ilumine tu sendero.

No temas nunca mi vida
duerme tranquilo tesoro
Que la nana que ahora te canto, se llevará tu desvelo.

Cuéntame estrella del alba
luz de mi vida encantada
que la magia de estas palabras, te acompañen como las hadas.

Que el arco iris del cielo
sea tu ventana a la vida.
Que las palomas y su vuelo,
sean tu luz y tu guía.

Que el amor sea tu descanso,
que de amor se colme tu risa.
Que nunca te falten hijo,
ni su beso
y sin prisas,
tus padres que tanto te adoran, alfombrarán tu camino,
de miles de rosas sin espinas.

Duerme cabello de ángel,
duerme noche encantada,
Duerme pedazo de cielo
que la noche pronto se acaba.
Que la mañana y su brisa,
roce tu piel y tu cara.
Que nada turbe tu sueño.
Duerme mi niño, duerme mi alma.

Hasta pronto hijo mío.

domingo, 26 de enero de 2014

ÁLVARO Y EL ARTEFACTO MÁGICO. (CAPÍTULO 2)

Hoy es un día muy especial. 
Entre sueños escuchaba que había llegado a casa un artefacto, que te hacia feliz. Escuchaba a papa que estaba deseando montarse conmigo, que tenía una silla muy especial, en la que los dos podríamos volar, surcar los caminos y soñar juntos con aventuras inimaginables. 
 En ese duermevela  en el que confundimos realidad con los sueños, me imaginaba volando con papa sintiendo el aire en mi carita, riendo como ríe el, siendo feliz como lo es el cuando se monta en el artefacto mágico.
Me despierto con una sonrisa y veo a papa mirándome. 
Ha llegado el gran día Alvaro, nos vamos a volar juntos. Como te prometí, hoy por primera vez recorreremos juntos los caminos.

Ya estaba en la camita una ropa muy rara y un casco de astronauta, que unos señores mágicos me trajeron el día 6 de enero. 

Estaba nervioso, ansioso. 
Papa me miraba y sonreía, le veo muy feliz. Me decía que quería compartir, cada momento mágico conmigo. 
No lo sabía, pero en no mucho lo entendería.

Papa, me cogió en volandas, con una sonrisa que derretiría el mismísimo polo norte, me sentó en ese artefacto raro y antes de ponerme el casco de astronauta, me dio un beso en la frente. 

Ahora agárrate fuerte, pequeño Alvaro comenzamos la aventura.
Donde vamos Papa?.
Hoy conocerás, mi mundo, verás lo que yo veo, sabrás lo que yo se. 
Y me gustara, papa? 

Ya me lo dirás por el camino, pequeño. 

Al principio, todo pasaba muy rápido. Mis ojitos, no veían nada más que luces y sombras, figuras difusas, que poco a poco tomaban forma.

Mis ojitos, todavía no estaban acostumbrados a la velocidad, pero mi carita ya sentía el aire fresco, los olores a tierra mojada de la mañana me hacían presagiar que algo maravilloso estaba pasando. 

En no mucho tiempo surcábamos los caminos, mi papa me hablaba y describía cuanto pasaba. Era la primera vez que surcaba los caminos, pero ya sentía cosas difíciles de describir.

Que es eso tan grande, papa? 

Son árboles, pequeño. 

Y para que sirven?

Son el recuerdo de un tiempo, en que nosotros solo éramos visitantes. Son los que nos dan el aire que respiramos, la sombra en el tórrido verano. La belleza que encandilara tus ojos. 

Son hermosos papa. 

Esto no es nada, pequeño. Este artefacto, te llevara a sitios, que sólo se pueden ver con la imaginación. Montañas altas que te harán sentirte humilde,como las piedras del camino, lagos enormes que reflejaran el sol de la mañana.

Y lo veremos pronto?

Siempre que quieras volaremos en el artefacto mágico.  Y veremos las maravillas de las que te hablo.

De repente, papa se paró. Y se acercó a otras personas que como el, montaban en artefactos mágicos. 
Hablaba con ellos y todos tenían algo en común. Se les veía felices, despreocupados, orgullosos de poder usar estos aparatos tan raros. 

No entendía mucho de lo que hablaban. Pero creí escuchar, algo sobre Titanes, sobre montañas y lagos, en las que un castillo se refleja y te deja sin aliento. 

Al poco rato papa se despidió de esos seres extraños, vestidos con cascos de astronautas y ropas de muchos colorines. 

Nos dirigíamos a casa raudos y veloces. Papa estuvo muy callado todo el camino de vuelta. Lo notaba nostálgico, como si algo le preocupara. 

Llegamos y me bajó del aparato mágico. 

Me miro con los ojos brillantes y me pregunto. 

Que te ha parecido el primer viaje?

Me ha encantado papa.  Podemos volar otra vez mañana? 

Claro que sí pequeño Alvaro. Este es sólo el primero de tus viajes. 

Lo notaba raro, a pesar de que se le veía feliz. Había algo en su cara que no acababa de encajar. Tendrían la culpa esos señores tan raros con los que se paró a hablar? No se pero desde que escucho la palabra Titán,  se quedo serio y pensativo. 

Serán  imaginaciones mías, pero el próximo día le preguntaré. Quiero saber por que esta tan serio. 

Una voz familiar me saco de mis pensamientos,  era la voz de mama, que regañaba a papa. 

Es la hora del  baño y tu sin darte cuenta!! 

Papa sonrió , me bajo del artefacto y me subió en sus hombros.

Vamos a descansar pequeño, nos bañaremos juntos y comeremos. Que volar da mucha hambre. 

Es verdad, le dije a papa. 

Terminamos el baño y me preparo una súper bebida energética. 

Mama andaba atareada, mientras papa y yo comíamos, nos miro desde la puerta y sonrió.

Hoy dormiréis pronto, jejeje!! 

Cuanta razón  tenía. En menos que canta un gallo, papa y yo estábamos soñando con nuevas aventuras, surcando el aire en nuestro artefacto mágico. 

Pronto, muy pronto, volaremos de nuevo. Me encanta este artefacto. De verdad que es mágico.

jueves, 23 de enero de 2014

ÁLVARO Y LA LUNA (CAPITULO 1)

Que te pasa pequeño?, le pregunto la luna al pequeño Alvaro.

Que es lo que desvela tu sueño? Acaso hay algo que te inquieta?

Tengo miedo señora Luna. He podido ver a través de la cortina, las sombras de un futuro incierto y el viento de la incertidumbre me ha helado las manos.

No te preocupes pequeño. Yo que soy vieja, yo que he visto innumerables edades de los hombres, te puedo decir que todo pasa y todo llega.

Pero veo a mis padres asustados, el corazón de mama late muy deprisa cuando me acurruca en su pecho, la respiración de papa se entrecorta cuando me mira.

Jajajaja¡¡¡¡ Te explicaré por que les pasa eso a tus papas.

Por que te ríes? a caso sabes algo que yo no se?

Claro que sí. Ya te dije que soy muy mayor. Aunque mi cara luzca bella y reluciente, demasiadas primaveras he visto pasar por mi rostro redondo y agujereado.

Escucha pues, pequeño Alvaro, esta historia y verás como tus miedos se calman.

Todo comenzó hace mucho, tus papas luchaban ya por ti. Te buscaban, perseguían y no lograban encontrarte. Se entristecían mes a mes, por que llegado el momento, no acababas de encontrar el camino hacia ellos.

Pero señora Luna, si yo siempre he querido estar con ellos.

Si pero Dios, el que todo lo sabe, tenía planes para ti, quería que llegaras en el momento justo.

Cual es ese momento señora luna?

Solo Dios los sabe, Alvaro.

Es raro¡¡ señora Luna, mi pequeño corazón ya latía de amor por ellos y ellos ni siquiera lo sabían. Estaba en el cielo de los niños esperando su llamada y de pronto como por arte de magia me encontré escuchando un sonido precioso. Es muy parecido al corazón de mama cuando estoy entre sus brazos.

Es que estabas con mama pequeño Alvaro.

Pero todavía no me has explicado por que tengo miedo por papa y mama.

Jajaja¡¡¡ veo que eres insistente. Te seguiré contando. Pero prométeme que después de contártelo, te dormirás y tus sueños se volverán apacibles.

Si, si te lo prometo.

Como te decía, papa y mama estaban tristes por que no te encontraban, pero un día una llamada de unos señores muy sabios, les cambió la vida.
Al principio todo eran risas y alharacas, pero el camino no sería fácil.

El camino empezó duro, solo tenían una posibilidad. Los sabios les decían que eran mayores y que rezaran para que tu llegaras.

Seguro que rezaron mucho señora Luna, por que yo estoy aquí.

Cuanta razón tienes pequeño Alvaro. Tus papas, hicieron todo los que los señores sabios les dijeron, rezaron, lloraron y creyeron que todo es posible.

Un día estando tu papa en otra ciudad, recibió una llamada de mama, que le decía emocionada que tu venías de camino.

Si, si lo recuerdo¡¡ Ese día sin saber por que, empece a escuchar el pum, pum del corazón de mama, la oía reír y llorar.

Y no recuerdas pequeño Alvaro, que ese sonido es como el que escuchas ahora?

Pues ahora que lo dices señora Luna, es verdad.

Pequeño Alvaro, el corazón de mama, va muy rápido cuando te ve, por que es el motor que fabrica un inmenso amor, es una caldera de cariño, que empieza a ir muy rápido cuando te tiene entre sus brazos.

Y papa por que tiene los ojos húmedos cuando me mira?. por que su respiración es tan rara?.

Por que cuando te mira, ve un milagro, ve un pedazo de cielo, que ha bajado para quedarse entre sus brazos.

De verdad que no están preocupados por mi?

Claro que si¡¡ Pequeño Alvaro. Todos los papas, se preocupan por sus hijos. Cuando seas mayor y tengas tu pequeño milagro lo entenderás.

Ahora lo entiendo todo señora Luna.

No te preocupes pequeño y duerme. Yo velaré tus sueños, te contare historias.Pero prométeme que serás bueno. Y querrás a tu mama y tu papa.

Te lo prometo. oooohhh¡¡¡ (vostezo el pequeño Alvaro), tengo mucho sueño.

Duérmete pequeño, el alba fría y oscura se acerca. Descansa y sueña, sueña, sueña.....