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domingo, 26 de enero de 2014

ÁLVARO Y EL ARTEFACTO MÁGICO. (CAPÍTULO 2)

Hoy es un día muy especial. 
Entre sueños escuchaba que había llegado a casa un artefacto, que te hacia feliz. Escuchaba a papa que estaba deseando montarse conmigo, que tenía una silla muy especial, en la que los dos podríamos volar, surcar los caminos y soñar juntos con aventuras inimaginables. 
 En ese duermevela  en el que confundimos realidad con los sueños, me imaginaba volando con papa sintiendo el aire en mi carita, riendo como ríe el, siendo feliz como lo es el cuando se monta en el artefacto mágico.
Me despierto con una sonrisa y veo a papa mirándome. 
Ha llegado el gran día Alvaro, nos vamos a volar juntos. Como te prometí, hoy por primera vez recorreremos juntos los caminos.

Ya estaba en la camita una ropa muy rara y un casco de astronauta, que unos señores mágicos me trajeron el día 6 de enero. 

Estaba nervioso, ansioso. 
Papa me miraba y sonreía, le veo muy feliz. Me decía que quería compartir, cada momento mágico conmigo. 
No lo sabía, pero en no mucho lo entendería.

Papa, me cogió en volandas, con una sonrisa que derretiría el mismísimo polo norte, me sentó en ese artefacto raro y antes de ponerme el casco de astronauta, me dio un beso en la frente. 

Ahora agárrate fuerte, pequeño Alvaro comenzamos la aventura.
Donde vamos Papa?.
Hoy conocerás, mi mundo, verás lo que yo veo, sabrás lo que yo se. 
Y me gustara, papa? 

Ya me lo dirás por el camino, pequeño. 

Al principio, todo pasaba muy rápido. Mis ojitos, no veían nada más que luces y sombras, figuras difusas, que poco a poco tomaban forma.

Mis ojitos, todavía no estaban acostumbrados a la velocidad, pero mi carita ya sentía el aire fresco, los olores a tierra mojada de la mañana me hacían presagiar que algo maravilloso estaba pasando. 

En no mucho tiempo surcábamos los caminos, mi papa me hablaba y describía cuanto pasaba. Era la primera vez que surcaba los caminos, pero ya sentía cosas difíciles de describir.

Que es eso tan grande, papa? 

Son árboles, pequeño. 

Y para que sirven?

Son el recuerdo de un tiempo, en que nosotros solo éramos visitantes. Son los que nos dan el aire que respiramos, la sombra en el tórrido verano. La belleza que encandilara tus ojos. 

Son hermosos papa. 

Esto no es nada, pequeño. Este artefacto, te llevara a sitios, que sólo se pueden ver con la imaginación. Montañas altas que te harán sentirte humilde,como las piedras del camino, lagos enormes que reflejaran el sol de la mañana.

Y lo veremos pronto?

Siempre que quieras volaremos en el artefacto mágico.  Y veremos las maravillas de las que te hablo.

De repente, papa se paró. Y se acercó a otras personas que como el, montaban en artefactos mágicos. 
Hablaba con ellos y todos tenían algo en común. Se les veía felices, despreocupados, orgullosos de poder usar estos aparatos tan raros. 

No entendía mucho de lo que hablaban. Pero creí escuchar, algo sobre Titanes, sobre montañas y lagos, en las que un castillo se refleja y te deja sin aliento. 

Al poco rato papa se despidió de esos seres extraños, vestidos con cascos de astronautas y ropas de muchos colorines. 

Nos dirigíamos a casa raudos y veloces. Papa estuvo muy callado todo el camino de vuelta. Lo notaba nostálgico, como si algo le preocupara. 

Llegamos y me bajó del aparato mágico. 

Me miro con los ojos brillantes y me pregunto. 

Que te ha parecido el primer viaje?

Me ha encantado papa.  Podemos volar otra vez mañana? 

Claro que sí pequeño Alvaro. Este es sólo el primero de tus viajes. 

Lo notaba raro, a pesar de que se le veía feliz. Había algo en su cara que no acababa de encajar. Tendrían la culpa esos señores tan raros con los que se paró a hablar? No se pero desde que escucho la palabra Titán,  se quedo serio y pensativo. 

Serán  imaginaciones mías, pero el próximo día le preguntaré. Quiero saber por que esta tan serio. 

Una voz familiar me saco de mis pensamientos,  era la voz de mama, que regañaba a papa. 

Es la hora del  baño y tu sin darte cuenta!! 

Papa sonrió , me bajo del artefacto y me subió en sus hombros.

Vamos a descansar pequeño, nos bañaremos juntos y comeremos. Que volar da mucha hambre. 

Es verdad, le dije a papa. 

Terminamos el baño y me preparo una súper bebida energética. 

Mama andaba atareada, mientras papa y yo comíamos, nos miro desde la puerta y sonrió.

Hoy dormiréis pronto, jejeje!! 

Cuanta razón  tenía. En menos que canta un gallo, papa y yo estábamos soñando con nuevas aventuras, surcando el aire en nuestro artefacto mágico. 

Pronto, muy pronto, volaremos de nuevo. Me encanta este artefacto. De verdad que es mágico.

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